Autor: José Iván Suárez

Elche de la Sierra ha comenzado a andar en la afición senderista y quiere dar un paso más allá. Desde 2018, existen unas 20 rutas repartidas por todo el término municipal, unas familiares, otras deportivas, otras culturales,… a fin de que todos puedan participar en ellas, por ello Elche de la Sierra se ha convertido los domingos en una fecha clave en las agendas de los aficionados tanto de nuestra localidad como de los visitantes que quieren descubrir rincones que no esperas en la localidad.

Si la media de participación es de 20 a 25 personas, hay ocasiones en que se ha superado la treintena de personas. No es de extrañar en un pueblo tan deportista como Elche de la Sierra, donde a los vecinos les gusta correr, la bici, la escalada, el pádel, el fútbol y andar. Las rutas, organizadas desde la Oficina Municipal de Turismo, transitan los distintos parajes que colindan el pueblo y en ocasiones recorren sus calles más antiguas y sirven también de presentación para los visitantes de aquellos rincones más emblemáticos como son el lavadero, la iglesia parroquial o los barrio de Los Altos y el San Blas.

Además, cada cierto tiempo se organiza una ruta que enlaza Elche de la Sierra con los pueblos vecinos de la Sierra. Unas rutas que transcurren por aquellos caminos y senderos históricos que transitaban nuestros abuelos. Gran parte de estas rutas se han digitalizado y subido a la nueva web de turismo de Elche de la Sierra y la APP (Rutas GPS por la Sierra del Segura).

Elche tiene mucho  por ofrecer y una gran manera de descubrirlo es caminando: Vicorto, Villares, el Salto del Gato, La Poza, Peñarrubia, Las Canales, la Rambla Navas, Puerto Lope, la Peña San Blas, Mirador Amilcar Barca, el Barranco Andrés, Almazarán, Fuente La Parra, Cazalejo, La Longuera, Fuente el Taif, Derramadero, Corral Colorao, el cerro Cinorrio, el Garzón y un largo etcétera de lugares que conocer.

Escondites de agua, insólitas trochas de cabras y una historia milenaria que late en cada zancada. Las rutas a pie permiten disfrutar de estos manjares naturales con tranquilidad, disfrutando a un tiempo del paisaje y de la conversación con los compañeros de “paseo”. Caminar es una actividad  idónea para todas las edades y no requiere nada más que unas buenas zapatillas y ganas de pasarlo bien. Pues eso, a seguir el sendero que nos trae a Elche de la Sierra.